domingo, 29 de marzo de 2015

150 años de Alicia en el País de las Maravillas: un breve catálogo de curiosidades y una edición recomendada.

Un conejo blanco, apurado, estresado, con prisas por llegar a quién sabe dónde. Un gato que se desvanece hasta que solamente queda su sonrisa. Una Reina de Corazones. Una Oruga que fuma en un narguile.
Seguramente estés familiarizado con todos estos personajes, o al menos con alguno, aunque no sepas muy bien por qué. Todos provienen del universo que creó Lewis Carroll hace 150 años: Alicia en el País de las Maravillas. Desde entonces, sus personajes,sus juegos de palabras, sus bromas absurdas y muchos de sus diálogos se han entretejido en el imaginario popular, y cuando alguien tiene una "sonrisa de Cheshire" sabemos de qué nos hablan.

En su siglo y medio de vida —Alicia en el País de las Maravillas fue publicado en 1865—  las lógicas, surrealistas, absurdas y universales aventuras de Alicia han sido traducidas a todos los idiomas, adaptadas a cine y al teatro y han sido ilustradas por artistas plásticos de todo el mundo. En Cálamo quisimos recordar y celebrar esta obra mencionando alguna de las formas más curiosas que ha adoptado la obra de Carroll en el imaginario Popular.

Un corto de 1903, un musical para adultos y la versión anime. 


Dos versiones cinematográficas de Alicia son muy conocidas: la versión animada de Disney (1951) y la superproducción hollywoodense dirigida por Tim Burton.
Sin embargo, mucho antes, a comienzos del siglo XX, existía ya una película basada en las aventuras de Alicia. Dirigida por y Cecil Hepworth y Percy Stow, de 1903:


Desde esta versión y hasta hoy son más de 20 las adaptaciones de Alicia al cine y la televisión. Entre todas ellas podemos contar un musical para adultos, una serie de televisión y una versión en anime. Aquí te dejamos la intro:



Una canción, una gira de rock y un síndrome.

White Rabbit es una de las primeras canciones compuesta por Grace Slick, y fue el segundo gran hit de la banda de rock Jefferson Airplane. La canción identifica la cultura de las drogas psicodélicas con elementos de Alicia en el País de las maravillas y la secuela Alicia a través del espejo.



¿Otra aparición de Alicia en el rock? Alice in Chains imitó el estilo característico de las ilustraciones de John Tenniel para promocionar su gira de 2006. Este era el póster:


Si todo esto no es suficiente para convencernos de que Alicia es uno de los libros más entretejidos en el imaginario popular, el síndrome de Alicia den el país de las Maravillas, o micropsia, es un trastorno de la percepción en el que las cosas se ven más pequeñas o más grande de lo normal. Se cree que Lewis Carroll podría haber sufrido de micropsia, y sus experiencias con este síndrome podrían haber inspirado alguna de las aventuras de Alicia.

Ilustración de John Tenniel.


El libro y todos los libros ilustrados.

Una edición sin ilustraciones de Alicia en el País de las Maravillas es algo inconcebible. Desde la edición original con los dibujos de John Tenniel, innumerables artistas han formado parte de otras tantas ediciones de la obra de Carroll. Entre todos ellos, aparecen nombres como el de Salvador Dali, que ilustró cada capítulo del libro con acuarelas como ésta:

El descenso por la madriguera.
Salvador Dali ilustra Alicia en el País de las Maravillas.
Tove Jansson, la creadora de los mumins, es otra de las artistas que han encontrado inspiración en las palabras de Carroll. Aquí. La Oruga y Alicia:

La Oruga y Alicia, según el arte de Tove Jansson.
Y por último, para acabar con este breve e incompleto catálogo sobre Alicia y el imaginario colectivo, recomendaremos una edición ilustrada (¡no podemos evitar ser libreros!). Se trata de la versión ilustrada por Peter Kuper y editada por Sexto Piso. Así la describen en Revista de letras: 

«Con pasta dura forrada de tela, guardas, señalizador, gruesas hojas apergaminadas, una nueva traducción de Teresa y Andrés Barba, bellas ilustraciones de Peter Kuper, cinco apéndices y una ausencia total de erratas, este volumen hace justicia a una obra que, desde que vio la luz, ha seducido por igual a chicos y grandes de los más diversos países».


Portada de la edición de Sexto Piso de Alicia en el País de las Maravillas.

Si no has leído aún la obra de Carroll, esta edición impecable es el mejor lugar para empezar. ¡Feliz no-cumpleaños, Alicia!



sábado, 21 de marzo de 2015

Catedrático de Historia del Arte, exitoso académico... y asesino en serie. Presentación de Yo, asesino, de Antonio Altarriba y Keko, en Cálamo.

Todos hemos escuchado sobre algunos asesinos en serie: yuppies psicópatas, caníbales, destripadores londinenses de finales del XIX. ¿Pero conoces a Enrique Rodríguez? ¿Te suena un asesino que es profesor de Historia del Arte en la Universidad del País Vasco? ¿Un cincuentón en la cima de su carrera académica? ¿Un psicópata que asesina con fines estéticos? Este lunes 23 de febrero en Cálamo, llega un asesino en serie muy particular. Lo acompañárán sus cómplices y creadores: el escritor y guionista Antonio Altarriba y el dibujante Keko: Yo asesino (Norma Editorial)



Después de El paso del tiempo, con el que Antonio Altarriba ganó el Premio Nacional del Cómic en el 2010, el escritor nos trae un thriller que esconde detrás una invitación directa a la reflexión sobre el asesinato. Enfrentados a un psicópata que mata con fines estéticos, persiguiendo la forma última del arte del homicidio, surge el contraste con todas las otras formas de asesinato.

Una (estremecedora) página de Yo, asesino.

Así trabaja la mente de Enrique Rodríguez, el asesino que ha ideado Antonio Altarriba y que el ilustrador Keko Godoy ha dibujado con un minimalismo cromático que no hace sino acentuar el horror e inscribir a Yo, asesino, en el género negro. Blanco y negro —sin tonos intermedios, como la moral maniquea del protagonista— con salpicados rojos aquí y allá.

Para conocer más sobre esta obra, que ya ha sido Premio de la Crítica en Francia, os dejamos con las palabras de sus creadores. Y el lunes 23 de marzo, ¡los creadores y su asesino en Cálamo!


lunes, 16 de marzo de 2015

Julio Llamazares vuelve a su pueblo desaparecido con Distintas formas de mirar el agua. Este martes, presentación en Cálamo.

¿En qué coinciden un embalse, un escritor, un pueblo sumergido y una novela coral?
En la historia que da origen a la última obra del escritor leonés Julio LlamazaresDistintas formas de mirar el agua (Alfaguara) y que se presentará en Cálamo este martes 17 de marzo a las 20h.

Julio Llamazares. Fotografía: Editorial Alfaguara
El embalse de Porma fue inaugurado en 1968. Su construcción persiguió el control de las riadas de los ríos leoneses, y significó la desaparición de pueblos como Campillo, Quintanilla o Vegamián. Es en este último, uno de los pueblos que quedaron sumergidos tras la construcción del embalse, donde nació, en 1955, Julio Llamazares. El escritor no pudo volver a Vegamián hasta los 28 años de edad: «Habían vaciado el pantano y vi las ruinas de Vegamián, un escenario dantesco, como del fin del mundo, algo bastante impactante».

Ahora, décadas después, Llamazares regresa nuevamente a su pueblo natal, pero esta vez desde la escritura y la ficción.  Distintas formas de mirar el agua  es una novela coral donde 16 voces, una familia de tres generaciones, se reúnen para arrojar las cenizas del abuelo a las aguas de un pantano.

«Desde la abuela a la nieta más pequeña, desde el recuerdo de la aldea en la que los mayores nacieron y se criaron antes de verse obligados a abandonarla ante su destrucción inminente a las historias y sentimientos de los más jóvenes, el relato discurre como un flujo sucesivo de conciencia, como un caleidoscopio existencial y poliédrico al que la superficie del agua sirve de espejo.» 

Distintas formas de mirar el agua. Julio Llamazares. Alfaguara.


«Una novela sobre el destierro, sobre el paso del tiempo y la memoria, sobre el sentimiento de vinculación a la naturaleza, sobre la impronta que el ámbito rural y natural deja en el corazón de aquellos que alguna vez lo habitaron.»

La novela parece enlazarse naturalmente con la segunda publicada por el autor, La lluvia amarilla, donde el último habitante del pueblo del Pirineo aragonés Ainielle evoca en un largo monólogo los habitantes  del pueblo que ya han muerto, desaparecido o que ya se han ido del lugar que agoniza. 
Esta vez, en Distintas formas de mirar el agua los monólogos son 16, y en ellos se ven todas las maneras en que se puede mirar "el agua", es decir, el paisaje donde antes hubo un pueblo y mil historias: desde la belleza del lugar hasta la tristeza que representa, todos difieren y complementan ese caleidoscopio que apunta al pantano. 

Por todos estos pequeños datos, y muchos otros que dejaremos reservados para la conversación con el autor, no deberías perderte la presentación este martes 17 de marzo a las 20 horas en Cálamo. Acompañará a Julio Llamazares el periodista y escritor Antón Castro.

sábado, 7 de marzo de 2015

Una muy singular antología de poesía sueca a cargo de uno de los más grandes traductores de literatura nórdica: Francisco J. Úriz presenta Hojas de una Historia en Cálamo.

Desde que un autor escribe un libro hasta que un lector lo abre y lo lee, ocurren muchas cosas: alguien lo edita, muchos lo revisan, el autor lo relee y sustrae algo o añade un capítulo... Quizás se cambia el título, o se agrega un prólogo. Luego se maqueta, se elige un tipo papel, nace una portada. Y lo más importante: cuando el libro cambia de idioma, ocurre una traducción. Este martes 10 de marzo nos visita Francisco J. Úriz, uno de los traductores más reconocidos de la literatura  nórdica al castellano, y presentará Hojas de una historia 'antología de poesía sueca del siglo XX'. (Libros del Innombrable)

Úriz recibió en 1996 el Premio Nacional de traducción por Antología de poesía nórdica, y en el 2012 se le otorgó el Premio Nacional a la Obra de un Traductor "por una vida dedicada a la traducción, por una obra inmensa como traductor de literatura nórdica al castellano y por la fundación de la Casa del Traductor".


A sus ochenta años y con más de tres décadas de estrecho contacto con Estocolmo, Francisco J. Úriz cuenta con una lista inacabable de autores traducidos al castellano, entre los que destacan grandes clásicos de la cultura nórdica como Artur Lundkvist, Ingmar Bergman o August Strindberg. Además, ha colaborado en la traducción al sueco de autores como Pablo Neruda, Jorges Luis Borges, Gil de Biedma y muchos otros. 

Hojas de una historia (Libros del Innombrable)
 Edición y traducción de Francisco J. Úriz e ilustrado por Natalio Bayo.
Con esa larga y prolífica carrera, la presentación de Hojas de una Historia se convierte en impresindible, pues se trata, en palabras del propio Úriz, de «una subjetiva selección de poemas, que aspiraba a tener valor general, aunque no tenía la pretensión de ser la antología de las mejores poesías de la lengua sueca», una antología, agrega, compuesta de «poemas que en algún momento de mi vida, me dieron una certera visión de lo que viví. Quería conservar esas huellas que van dejando algunos poemas en la mente y que marcan el tiempo en que se leyeron.»
La subjetividad de la antología y la libertad y el amor con que se toma Paco Úriz la selección  de las piezas que componen el libro convierten a Hojas de una Historia en una de las colecciones de poemas nórdicos más singulares en castellano:
«He incluido poemas de un poeta noruego Jan Erik Vold, que ya ha vivido más años en Suecia que en su país natal, y de un par de poetas finlandeses, por eso de que escriben en el mismo idioma y que sus obras expresan fenómenos trasladables a la sociedad sueca, y un danés… Y hasta me he permitido —¡qué atrevidos somos los ancianos!— incorporar a un invitado especial: una declaración de Olof Palme maquetada en forma de poema.»

Para todos los que reconocemos, celebramos y agradecemos la labor de los traductores y el enorme regalo que nos hacen en cada una de sus traducciones, para todos nosotros es imprescindible el encuentro de este martes 10 de marzo en Calamo. Junto a Francisco J. Uriz intervendrán el ilustrador Natalio Bayo, Raúl Herrero y Antón Castro. ¡Te esperamos!


sábado, 28 de febrero de 2015

George Orwell en manga, el terrible bombero quemalibros, el Jack London más oscuro y otras distopías clásicas de la literatura.

Regímenes totalitario que controlan los medios de producción y de información, escenarios post-apocalípticos donde reina una anarquía extrema e impera la ley del más fuerte o pequeños experimentos en grupos de gente enfrentados a un cambio rotundo de las leyes de convivencia (como ocurre en El señor de las moscas), las distopías no dejarán de ser nunca un terreno útil para la crítica, la especulación y la reflexión. El cine y la literatura han propuesto siempre distopías: sociedades "indeseables en sí mismas".
En los últimos años, el género ha tenido un nuevo auge con sagas juveniles como Los juegos del hambre –que emula notablemente la propuesta de Battle Royale– o Divergente, con reediciones de clásicos como El hombre en el castillo, de Philip K. Dick (que tendrá próximamente una versión televisiva) y con producciones como Black Mirror. Pero, ¿dónde comenzó todo? En Cálamo quisimos recordar y revisitar cinco grandes distopías de la literatura, en orden cronológico descendiente. Desde Bradbury hasta Jack London, pasando por Zamiatin y Orwell en versión manga, cinco visiones oscuras del futuro:

Fahrenheit 451, de Ray Bradbury.



Una sociedad y una época donde la tecnología ha erradicado los incendios, pero donde los bomberos todavía existen. Sin embargo, su tarea es otra: la quema de libros. Entra en escena Guy Montag, el inolvidable bombero de la distopía imaginada por Ray Bradbury.
Cargada de imágenes memorables –la más poderosa, quizás, los "hombres libros" que memorizan obras para protegerlas del olvido–, Fahrenheit 451 es una de las anti-utopías más desoladoras que ha dado la ciencia ficción: el final de los libros. Como libreros, no podemos imaginar un futuro más aterrador.


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1984, de George Orwell.


A veces olvidamos que conceptos tan arraigados en la cultura popular como el "Gran Hermano"  o la "Habitación 101" —aquel espacio donde se tortura a las víctimas con aquello que más temen– hayan venido de una novela escrita en 1949. Más actual que nunca —George Orwell podría ser el guionista del documental oscarizado Citizenfour– la distopía orwelliana de 1984 presenta una sociedad londinense en la que todos los ciudadanos están sometidos a la extrema vigilancia y represión de la Policía del Pensamiento. Winston Smith, encargado de reescribir la historia para adaptarla al paradigma del Partido, decide enfrentarse al Gran Hermano.

Además de la edición clásica de DeBolsillo, recomendamos esta original versión manga, editada por Herder.
Versión manga de 1984. Herder Editores.


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Un mundo feliz, de Aldous Huxley. 


Casi veinte años antes de publicarse 1984, salía a la luz otra distopía que se ha convertido en canónica y de culto: Un mundo feliz. ¿Cuáles son los sacrificios necesarios para una sociedad completa y permanentemente feliz? Esa es la pregunta que parece responder la novela de Huxley, que presenta una distopía donde no hay desempleo, no hay pobreza, no hay hambre. A cambio, las relaciones sociales son homógeneas, no existe nada sorpresivo ni inesperado, y los humanos son cultivados y predestinados a ocupar posiciones sociales y puestos de trabajo inamovibles.
Dos libros de Huxley guardan estrecha relación con su magnus opus: La isla, donde se propone una sociedad que funciona como contrapunto de la de Un mundo feliz, y Nueva visita a un mundo feliz, una recopilación de ensayos de Huxley donde reflexiona sobre su novela.



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Nosotros,de Evgueni Zamiatin



Esta es una novela anterior a los dos clásicos que hemos visto antes: Nosotros, del escritor ruso Evgueni Zamiatin, data de 1921, y es para muchos la fundadora de la temática distópica en la literatura de anticipación. Desde luego, se adelanta, y posiblemente influye, a Orwell y a Huxley.
Casas de cristal –para facilitar la vigilancia por parte del Sistema– y el reemplazo de nombres por códigos alfanuméricos son solo algunos de los rasgos que configuran la sociedad antiutópica de Zamiatin.


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El talón de Hierro, de Jack London.


¡Estamos en 1908! Anterior a Zamiatin, a Huxley, a Orwell y a Bradbury, la novela de London propone un mundo dividido en imperios, y una sociedad norteamericana gobernada por La Oligarquía. El talón de hierro abunda en curiosidades estilísticas muy innovadoras para la época: la novela se basa en un manuscrito ficcional escrito por Avis Everhard entre 1912 a 1932, con anotaciones y notas al pie a cargo de un académico del año 2600 d.C., Anthony Meredith. Así, la novela propone un futuro próximo y otro mucho más lejano, y permite dibujar el origen y la evolución a lo largo de los siglos de ese futuro oscuro.
Jack London, más recordado por sus historias de marinos y de la nieve, sorprende aún más con esta novela inusual e imprescindible dentro de su producción literaria.