martes, 7 de enero de 2014

Entrevista exclusiva a El Roto: «Espero que el hecho de exponer no limite mi libertad de crítica»

Andrés Rábago García lleva décadas publicando ilustraciones satíricas en grandes medios. ¿Quizás le conocemos mejor como El Roto? Sin duda, el talento inagotable de El Roto ha marcado la sátira política y social de nuestro país con un nivel que pocas veces hemos visto tan directo y original. Hemos tenido la suerte de poder entrevistarle, a propósito de su nominación a los XIII Premios Cálamo, por su impecable obra Oh, la l'art, (editado por Libros del Zorro Rojo)


Una de las viñetas de Oh la l’art reza «Arte es lo que se pone donde se expone arte». En otra, la entrada de lo que parece ser una carpa de circo tiene un cartel: “Art”. ¿Siente un desencanto con el arte moderno? ¿Con cierto arte conceptual? ¿Con la disolución del concepto ‘arte’?

En el libro he recogido algunos dibujos en los que me he ocupado del tema del arte moderno en su vertiente tramposa, no de su rama noble, distinguir una de la otra debería ser tarea de la crítica, que por desgracia no siempre se ejerce.



Una de los museos en Oh la l’art es una carpa de circo. Otro está cerrado por “falta de estética”. ¿Suele visitar museos? ¿Le resulta un ejercicio atractivo?

Me apasionan los museos y las galerías, suelo visitarlos con asiduidad y con frecuencia disfruto de lo que allí encuentro.

El Roto satiriza el mercado del arte y critica a los museos. Pero Andrés Rábago pinta y expone. ¿Hay un conflicto en esas dos tareas? ¿O la crítica del arte radicalmente moderno y la práctica de la pintura tradicional apuntan a lo mismo?

«Espero que el hecho de exponer no limite mi libertad de crítica»

¿Se define como humorista? ¿O el humor es un resultado secundario de la crítica satírica? ¿Qué persigue más, o primero, la risa o la reflexión?

La sátira es un ejercicio que no persigue necesariamente la risa, pero a veces tiene ese resultado no buscado.

La estética de sus viñetas es minimalista. ¿Hay una búsqueda de la universalidad? ¿De trascender el tema del día? ¿De que su obra envejezca bien?

Lo que más me interesa es que el dibujo sea sólido, su universalidad lo puede dar la temática y el enfoque, pero nunca está garantizado.

En la misma línea de la pregunta anterior: ¿es un desafío complicado ejecutar una obra de sátira política y social que dure más que el titular de un periódico, por ejemplo?

La elección del tema y su ejecución plástica es esencial para conseguir una mínima resistencia al paso del tiempo.

En tiempos donde es una idea común la de que nadie se concentra durante demasiado tiempo en nada, ¿es la viñeta una manera efectiva de comunicar mucho en poco tiempo?

La viñeta busca esa inmediatez pero también una posible segunda y tercera mirada.



¿Cambia su proceso de creación el medio en el que se publique? ¿Ha cambiado desde las primeras revistas hasta medios masivos como El País?

Vas aprendiendo según vas trabajando, independientemente del medio en el que lo hagas.

Muchas de sus viñetas parecen augurar un futuro oscuro. Al mismo tiempo, sobre su libro A cada uno lo suyo ha afirmado que «Al repasar las viñetas seleccionadas  e intentar darle una mínima estructura narrativa, apareció un mundo del que cabría sospechar su inminente destrucción y necesario renacimiento...» ¿Se considera autor de una obra pesimista? ¿O simplemente ‘realista’?

La sátira se suele ocupar de los quebrantos, no de los éxitos, eso pertenece a otra sección del periódico.

¿Cuál ha sido el tema de este año más “viñetable”, más inspirador, qué más invitó a la sátira? ¿La crisis? ¿La familia real? ¿La corrupción y decadencia tangible y evidente de algunos partidos?

365 temas al año dan para mucho.

Y como libreros, pregunta obligada de recomendación: ¿gustos literarios de El Roto? ¿Comics, novelas, ensayos, poesía? ¿Títulos? ¿Autores?

Leo con calma todo aquello que llama mi atención, sin limitación de géneros o autores. 


Oh la l'art. El Roto. (Libros del Zorro Rojo, 2013)

miércoles, 1 de enero de 2014

«El principal efecto de mi novela – y el más deseable – es el de concienciar a las nuevas generaciones para que el horror no se repita.» Entrevista a Bernardo Kucinski, autor de 'Las tres muertes de K.'

Bernardo Kucinski.

Uno de los efectos más nobles de la literatura es el fortalecimiento de la memoria necesaria para recordar, reparar y evitar los grandes horrores que la propia humanidad genera. Las tres muertes de K. (Rayo Verde), de Bernardo Kucinski, narra de manera certera, sin florituras innecesarias y con proporciones justas de realidad y ficción, la experiencia de los desaparecidos de la dictadura brasileña iniciada en la década de los sesenta.
Kucinski nació en San Pablo en 1937. Durante la dictadura tuvo que exiliarse por su actividad política y periodística y no regresó a Brasil hasta el año 1974. Fundó los periódicos Movimento y Em Tempo. Ha sido colaborador y corresponsal en publicaciones como The Guardian, Euromoney o Lagniappe Letter. En 1997 se hizo con el premio Jabuti por su libro Jornalismo econômico. 
Conversamos con Kucinski, otro nominado a los XIII Premios Cálamo.



Antecede a la novela Las tres muertes de K. una frase que reza «Todo en este libro es inventado, pero casi todo  ha sucedido.» La frase parece indicar su inicio como escritor literario, complemento de su larguísima carrera periodística ¿Qué ventajas y peligros encuentra en abordar temas tan delicados como la dictadura militar y los desaparecidos por la represión desde una actividad artística y estética como la literatura?

El principal peligro es que el lector no consiga distinguir lo que es imaginado de lo que es factual. No es que eso sea importante, al contrario, es deliberado, es lo que da al relato su dimensión literaria, pero eso puede angustiar al lector innecesariamente. Y hay peligro  de suscitar reacciones emocionales muy fuertes en personas que sufrieron en las cárceles de la represión. En familiares de desaparecidos y amigos de las personas citadas o no citadas, personas identificables o que el lector piensa haber identificado a través de la narrativa. Ambas situaciones ocurrieron con las ediciones en Brasil.
La principal ventaja es poder abordar un tema sensible y humano sin las limitaciones impuestas por el relato que se propone factual. Otra ventaja es  trabajar un tema aun poco explorado en Brasil en el plano literario. Hay muchos testimonios y autobiografías y alguna producción académica, pero casi nada de carácter literario. Resalto, no obstante, que no creo que un escritor busque ventajas o se preocupe con peligros. Todo eso viene después. Un escritor escribe porque necesita escribir. 

Como testigo y familiar de una víctima de la dictadura –me refiero a la desaparición de su hermana Ana Rosa Kucinski en 1974–, ¿ha sido una necesidad para usted escribir la obra? ¿Ha sido necesaria la distancia temporal de casi 40 años entre la desaparición de su hermana y la publicación de Las tres muertes de K.?

Sí, creo que ambas premisas son verdaderas. Ha sido necesaria una gran distancia temporal  y escribirlo ha sido una necesidad, una verdadera catarsis.  Es notable la facilidad con que lo he escrito, en pocas semanas, como si de repente estuviera embarazado del relato, esperando darlo a luz.

En la misma línea de la pregunta anterior: ¿cree que es posible, o incluso válido, escribir obras literarias que aborden temas como el exilio forzado, la dictadura o las desapariciones si no hay una experiencia real del autor que lo convierta en testigo directo de esos hechos?

Sí, todo es posible en literatura, y por eso la literatura tiene alcances más amplios  que el relato factual necesariamente limitado por la veracidad y exactitud de los hechos. Muchos  lo hicieron, por ejemplo, Kafka, que transporta a un plano universal sentimientos probablemente suscitados en la esfera familiar. Por otra parte,  relatos estrictamente factuales como los de Primo Levy o Aharon Appelfeld, tienen estatura literaria indiscutible.

Además de una posible catarsis en el acto de escritura, ¿qué otro efecto, qué otra función tiene o puede tener esta novela y cualquier obra literaria que registre momentos históricos tan oscuros como lo fueron las dictaduras militares latinoamericanas?

El principal efecto – y el más deseable – es el de concienciar a las nuevas generaciones para que el horror no se repita. En este sentido libros como “Las tres muertes de K” van contra la corriente y contra la hegemonía histórica de las élites brasileñas, las mismas que apoyaron la dictadura y que aun dominan la gran prensa en las estructuras de producción. 

«En Brasil, la historia que se enseña en las escuelas y se cultiva en la cultura convencional es la determinada por los vencedores, o sea, los represores mismos. El día en que “Las tres muertes de K”, sea incluido en las lecturas recomendadas por el Ministerio de Educación,  sentiré que he conseguido algo.»

El primer capítulo de la novela y el post Scríptum que la cierra sugieren de manera clara la existencia latente del sistema represivo. ¿Cómo cree que es ese funcionamiento actual en Brasil, y en el mundo?

En Brasil, específicamente en relación a la dictadura militar  y los que contra ella lucharan creo que opera solamente un sistema informal que se constituye de antiguos agentes de la represión y ex comandantes, que se comunican a nivel interpersonal, quizá con una u otra reunión de pequeños grupos. Sé que mantienen un boletín y es notorio que intervienen en internet y hacen intenso lobby junto a los actuales comandantes militares para que sea mantenida la impunidad de los crímenes de la dictadura.
A nivel mundial estoy convencido de que en alguna parte del mundo, probablemente en Estados Unidos, son preservados y actualizados permanentemente los datos sobre activistas e insurgentes acumulados durante la guerra fría. Creo, además, que debe haber un intenso trabajo de cruce de datos como parte del combate a Al Qaeda y otras organizaciones de su género... Todo eso extremamente facilitado por las nuevas tecnologías de computación. Creo también que ese sistema tiene ramificaciones en otros países de pasado colonial o en que hay  terrorismo.  

Y para acabar, ¿alguna recomendación literaria de escritores brasileños que puedan interesarnos?

Recomiendo “O filho eterno” de Cristovão Tezza.



jueves, 26 de diciembre de 2013

Las 50 islas más increíbles a las que podrás ir gracias a la literatura



En su  Libro de las maravillas del mundo, Marco Polo dejó para la posteridad el testimonio de unos extraños seres a los que llamó unicornios. No se trataba de animales de aspecto equinos. Sus patas recordaban a elefantes y su pelaje era aquel de los búfalos. El unicornio de Marco Polo era real, sólo que ahora los llamamos rinocerontes. Era el siglo XIII, claro, y todo aquello que la ciencia y la razón no habían explicado podía fácilmente completarse con la imaginación.

En Atlas de islas remotas, Judith Schalansky persigue esa misma voluntad: un viaje donde se alternan la rigurosidad y la libertad imaginativa, donde se corrobora la veracidad de las fuentes, pero donde «no resulta posible saber con certeza si todo sucedió exactamente como es narrado, porque la realidad de una isla no se puede reducir a sus coordenadas geográficas y su historia».

La diferencia se ve en los resultados: no hablamos ya de un manual de geografía, sino de un proyecto poético, tal y como aclara Schalansky en la introducción. Ese proyecto busca, entre otras cosas, alejarse de la cartografía política, donde los mapas indican apenas «quién gobierna cada mancha de color». Si tenemos en cuenta que los primeros mapas que cayeron en manos de la autora fueron los de su escuela, en Alemania del Este, entenderemos mejor que esos mapas le resulten obsoletos, aburridos y hasta opresivos. Líneas que delimitaban fronteras infranqueables, zonas invadidas y libertades perdidas.
Pero si el viaje es desde el sofá, y la proa se dirige a islas remotas como la de Pedro I, donde nadie ha puesto nunca el pie, el atlas enciclopédico se convierte en la posibilidad de relatos fantásticos, de personajes oscuros, de peligros mortales y de paraísos (e infiernos) perdidos. Véase, por ejemplo, el texto que acompaña al mapa de Trinidad (Brasil):
Este lugar es un desastre topográfico, el archipiélago entero está esparcido de modo arbitrario sobre el océano, el suelo es escarpado, resbaladizo y hostil. Con frecuencia alguien sale a dar un paseo y desaparece sin dejar rastro alguno, sin regresar nunca más, arrastrado quizás por las olas de más de un metro de altura o aplastado tal vez por un desprendimiento…
Nos encanta este atlas. Es un libro extraño, curioso, es un híbrido melancólico y divertido. Y es también una co-edición de dos editoriales que han tenido un excelente año: Nórdica Libros y Capitán Swing. Esas y muchas otras razones son las que hacen de este atlas uno de los nominados a los Premios Cálamo de este año.

Atlas de islas remotas, de Judith Schalansky.
Nórdica Libros y Capitán Swing.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Comienza el camino a los XIII Premios Cálamo, año 2013. ¡Y los nominados son...!

Queridos editores, escritores, libreros y, por supuesto, lectores. 

Hemos llegado a una nueva edición de los Premios Cálamo, y es un enorme placer anunciar los 17 nominados de este año. Queremos tanto a los libros y nos gusta tanto leer y leer y leer que os invitamos a celebrar con nosotros los mejores lanzamientos, las apuestas editoriales más audaces y las novedades más curiosas de la literatura del último año.

Este año contamos con la colaboración de varias librerías amigas donde podrás votar por tu libro favorito. Entre el 15 de diciembre de 2013 y el 12 de enero del 2014 puedes elegir tu premiado en Librería Cálamo (Zaragoza), Librería Cámara (Bilbao), Librería Luces (Málaga), Librería El Puente (Arrecife-Lanzarote) y Librería Altaïr (Barcelona).

¿Todo apuntado? Sin más palabras, entonces, estos son los nominados a los XIII Premios Cálamo, año 2013:


Antología Universal del relato Fantástico. Jacobo Siruela (ed.). Ediciones Atalanta.
 

Más de 1200 páginas de relatos fantásticos componen esta antología editada con elegancia y erudición. En sus páginas renacen joyas perdidas y clásicos infaltables junto a piezas que empujan las fronteras del género o las redefinen. 
Jacobo Siruela, editor de dos celebradas colecciones de literatura fantástica en la editorial Siruela y autor de la más completa y documentada antología de cuentos sobre vampiros publicada en español, rinde con este libro su personal tributo a toda una vida de lecturas sobrenaturales.


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Atlas de islas remotas. Judith Schalansky. Capitán Swing y Nórdica Libros.



Un candidato que viene precedido de la reputación de dos de las más exitosas editoriales actuales. El Atlas de islas remotas de Schalansky es un objeto precioso y un viaje ideal para emprender desde el sofá. Mapas, curiosidades y relatos convierten al atlas en una maravillosa cartografía de cincuenta islas remotas y cercanas, reales y fantásticas, improbables y posibles.

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Bagheria. Dacia Mariani. Minúscula Editorial.


Una niña llega en 1947 a la costa siciliana en barco, procedente de Japón. Con ella están sus padres y sus hermanas. La joven familia busca refugio tras los sufrimientos de la guerra en Bagheria, cerca de Palermo, en la mansión solariega materna. Dacia Maraini regresa a Bagheria. Recorre y evoca los viejos escenarios, la maravillosa y temida Sicilia, y se abandona a la memoria. Retorna así su amor por la literatura, la historia y el arte; todo ello sin cejar en su defensa de la mujer y en su crítica comprometida a los abusos perpetrados en aquella tierra.

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En Calle de los Ladrones, Mathias Énard se adentra en un territorio hipersensible tras el impacto de las primaveras árabes. Mientras el Mediterráneo se incendia, Europa se tambalea. 
Una novela que vuelve a demostrar la precisa habilidad de Énard como periodista y escritor, como especialista en las culturas árabes y persas y como experimentador de nuevas formas narrativas.


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 A través de la relación entre los dos protagonistas, Cameron nos habla de la evolución de los sentimientos, de la rapidez con que la soledad y el deseo pueden dar lugar al amor y de cómo, a veces, este puede terminar transformándose en algo menos rotundo. Con su habitual maestría para crear ambientes y para explicar los matices en los sentimientos de sus personajes, Cameron nos guía por los sutiles recovecos sentimentales de una historia hasta un final inesperado que aproximará al lector «al cálido y dorado centro del mundo»

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Adjetivos como hipnótica, exigente, imprescindible, sensible, fascinante o sobrecogedora han sido usados por la crítica para envolver a esta novela que explora los limites del pudor y el significado de la liberación de las mujeres. 
Más sobre Marta Sanz en su respuesta al cuestionario Proust, aquí

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Elias Canetti escribió que en las escasas ocasiones en que las personas logran liberarse de las cadenas que las atan suelen, inmediatamente después, quedar sujetas a otras nuevas.
Un pueblo inglés, en 1831. El texto, sin mayúsculas, con escasa puntuación, y con una redacción elemental (aparentemente), está escrito por una criada llamada Mary que, por lo que sabemos, ha aprendido a leer y escribir hace poco. 


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Narrada por el pequeño Xiao Qiang, esta novela, de una sobrecogedora belleza, nos adentra en la historia de la aldea Ding, una de tantas afectadas por el escándalo de la sangre contaminada de la provincia china de Henan.
Yan Lianke obtuvo dos años seguidos el prestigioso premio literario Lu Xun, cuenta también con el premio Lao She y diversos galardones chinos y extranjeros.

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En la orilla. Rafael Chirbes. Editorial Anagrama.


«Como me ocurre siempre, con esta novela he intentado contarme a mí mismo, un yo de mi tiempo que busco, sin encontrarlo, mi lugar en el mundo, y, para ello, he echado una mirada a este tiempo nuestro, a lo que me rodea. He buscado descubrir la calidad de los mimbres que me componen, y, de rebote, los que componen a mis coetáneos, y el resultado es En la orilla, etiología del animal humano en un tiempo y un país, sacar a luz lo que las palabras que oímos y pronunciamos a diario trabajan para encubrir.» Así lo explicó el propio Chirbes en la conversación con Cálamo

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Playas desiertas de Pinamar. De estructura minuciosa y panorámica, con múltiples puntos de vista, Fuera de temporada retrata la vida real del balneario cuando queda desnudo de los ropajes glamorosos del verano. Novela de intriga, de tensión, de enigma. 

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Intemperie. Jesús Carrasco. Editorial Seix Barral.


«Intenté escribir una historia, en primer lugar, abarcable. No pensando tanto en los posibles lectores, como en el hecho de que pudiera estar al alcance de mis posibilidades como escritor. A partir de ahí, uno de mis mayores impulsos fue trabajar intensamente con la palabra.» Jesús Carrasco, entrevistado por Cálamo

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La habitación oscura. Isaac Rosa. Editorial Seix Barral. 



Una habitación oscura es sucesivamente un lugar de exploración sexual, un templo de calma y un refugio ante la crisis que estalla fuera y tambalea la vida de un grupo de amigos. Una novela que es a la vez una exploración de las posibilidades literarias de la oscuridad y un relato generacional. 


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No importa cuántas personas se queden de pie, los personajes de La vida interior de las plantas de interior sólo tienen una silla: una mujer que llora al ver la portada de una revista de decoración en un supermercado, un anciano encerrado en el baño de un avión que cree que se va a pique, el jurado de un concurso literario de provincias que por fin descubre al genial escritor que siempre ha estado buscando, un perro que aparece en cincuenta y cuatro pinturas de Pablo Picasso son algunos de los personajes que pueblan los relatos de La vida interior de las plantas de interior.

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“Todo en este libro es invención, aunque casi todo ha ocurrido”.
La desaparición de su hija lleva a K. a una incesante búsqueda para descubrir su 
paradero durante la dictadura militar brasileña de Ernesto Geisel. Una de las miles de desapariciones ocurridas en gran parte de Sudamérica durante las décadas de los sesenta y setenta

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Lo que yo llamo olvido. Laurent Mauvignier. Editorial Anagrama.


Esto es suficiente para salir a buscar ya este libro: un hombre entra en un supermercado en el interior de un gran centro comercial de una ciudad francesa, roba una lata de cerveza y es detenido por cuatro empleados de seguridad que lo arrastran hasta el almacén y lo matan de una paliza. 

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Imágenes tan claras como poéticas construyen la visión de El Roto sobre la situación actual del arte contemporáneo, así como de los distintos agentes que participan en este mundo de apariencias. Nadie se salva de su picota, aunque como él mismo afirma: “Mi voluntad es clarificar el mundo, no castigar a los malvados".

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Por si se va la luz. Lara Moreno Martín. Lumen.



Dos estaciones –invierno y verano– y dos personajes, Martín y Nadia, se alternan y recorren esta novela que plantea más preguntas que respuestas y que nace de «una de las obsesiones que teníamos hace años, porque ahora parece que no importa a nadie, como el cambio climático y la escasez de recursos». El resultado es un tejido de voces y reflexiones y un sorprendente final.


Y ahí están todos. Novelas, relatos, híbridos extraños, géneros puros y entremezclados. Mucha literatura con ganas de ser leída. ¡A votar!




lunes, 9 de diciembre de 2013

'Elogio a las librerías con historia'. Cálamo, entre las 11 mejores librerías del mundo.


Seguro que hay muchas librerías mejores que Cálamo, pero no podemos negar que nos ha hecho ilusión. El suplemento dominical de El País del 8 de diciembre de este año dedica su portada y páginas centrales a una serie de artículos, dirigidos por Jorge Carrión, agrupados bajo el título  Elogio a las librerías con historia. Once autores glosan la vida y milagros de otras tantas librerías. En nuestro caso fue Antón Castro –gracias amigo–. Queremos pensar que El País, al incluirnos a nosotros,  quiso recordar la labor de las  librerías pequeñas y medianas que además desarrollan su trabajo en ciudades “no mediáticas” (las otras, esas sí todas fantásticas, están ubicadas en París, Nueva York, Londres, Bogotá, San Francisco, Barcelona, México D.F., etc.).


Los adjetivos “mejor” o “peor” tal vez sean los más raros y difusos de nuestra lengua. ¿Pueden compararse y valorarse empresas –libreras o no– de gran tamaño y capital acorde con otras que son pequeñas estructuras casi vocacionales y de escasos recursos económicos? ¿Qué es mejor, una fantástica librería especializada en libros de setas de todo el mundo ubicada en una megalópolis o un establecimiento generalista que sobrevive en un pueblo de 3.000 habitantes vendiendo buena literatura pero también lápices, gomas de borrar y fotocopias? ¿Qué es peor, un macro espacio cultural-comercial repleto de libros en todos los idiomas en el centro de Tokio o una librería especializada en poesía con estanterías maltrechas y mala iluminación escondida en un barrio periférico de Madrid? 
La confusión es la característica de nuestro tiempo. En plena expansión de lo digital, la letra impresa y sus oficios son valorados y reconocidos más que nunca. Puede que lo que subyaga en tan romántica visión sea ese oscuro sentimiento de compasión que la especie humana dedica a las especies en extinción, o mejor dicho, a las especies que extingue. 

Os invitamos a que leáis  dos textos que señalan con claridad cuál puede ser el futuro del libro. Uno de ellos ha sido editado por Trama Editorial y está dando mucho que hablar: En los dominios de Amazon: Relato de un infiltrado de Jean-Baptiste Malet. En él se describe de manera amena y pormenorizada el interior del comercio electrónico. El otro es un fantástico  e iluminador artículo de Guillermo Schavelzon titulado El nuevo rol del editor, y el futuro del libro y la industria editorial, editado en el nº 21 de la Revista Trama & Texturas (por cierto, revista imprescindible para estar al día de todo lo que rodea al mundo de la edición: suscríbete aquí). Schavelzon, agente literario de prestigio, nos habla del imparable proceso de concentración editorial y del único criterio que prima actualmente  en el negocio de la edición: la rentabilidad a toda costa. Y que lo que está en juego no es solo el futuro de la industria y el negocio del libro, sino también la libertad artística, la calidad de la educación y la posibilidad del pensamiento crítico. Con permiso de Trama & Texturas, compartimos el enlace al pdf del artículo. Por favor, léelo. 

Volvamos al tema inicial, al artículo de El País sobre las mejores librerías del mundo en el que aparecemos. Lo que sí es mejor –aquí, sin duda alguna– es que las librerías podamos sobrevivir y seguir contribuyendo al progreso social y cultural de nuestras diferentes sociedades. Y que los medios loen su trabajo. Así pues, gracias a Jorge Carrión, a Antón Castro, al resto de autores  y al diario El País.

Librería Cálamo.